Nadie llega a la cumbre mas alta haciéndolo solo. No existe una sociedad sin sueños, sin el arte de compartir y sin cooperación.

La cooperación de igual a igual solo es posible cuando la misma se ejerce en un marco de respecto de las cualidades humanas, de los talentos innatos así como de las competencias funcionales.

Creo que el ser humano quien se libera de los automatismos sufridos, piensa libremente, expresa sus talentos y comparte sus descubrimientos. Todos tenemos algo esencial que crear ya que todos pensamos diferente sobre distintos objetos de pensamiento. La creatividad y la inteligencia divina, pilares de la libertad de pensamiento, son accesible a todos aquellos que osen buscarlas.

Para poder acceder, propongo un método de manejo de las emociones, la habilidad del "saber hacer".

Saber manejar las emociones, es también poder elegir…reencontrar nuestra dignidad como resultado de lograr una coherencia entre el cuerpo y el espíritu, descubrir nuestros talentos o descubrirse a si mismo, de sanar, de aliviar las relaciones, de acompañar a otras personas, de soñar y de convertirse en creadores.