Los comportamientos repetitivos

A veces ciertas emociones no parecen estar vinculadas con el presente, somos incapaces de distinguir lo que nos hirió o afectó y entonces sufrimos.
 
Ante la dificultad de comprender el origen de ciertas emociones tales como la amargura, la culpabilidad, la melancolía, etc. enmascaramos nuestra confusión con aprehensiones  externas.
 
Así, la opinión  del otro, las excusas, la victimización y el agotamiento son armas que ocultan nuestro sentimiento de  impotencia.
 
Ante esta incoherencia  y al someterse al estrés,  aparecen ciertos comportamientos repetitivos   sin que nos demos cuenta.
 
¿Cómo encontrar el hilo conductor de lo que realmente nos hirió o afectó?
 
Identificar nuestras emociones nos ofrece  entendimiento.